"André Bretón y el surrealismo" 

"André Bretón y el surrealismo" 

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Los libros del dr Sámano
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"André Bretón y el surrealismo" Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía Francia, 1991 Formato grande. La pieza se encuentra en excelente estado sin daño alguno. El presente libro nace de la exposición en 1991 entre Centre Pompidou de París en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. El movimiento surrealista, definitivamente visible y teóricamente argumentado con la publicación del Manifeste du Surréalisme (1924), que firma André Breton (Tinchebray, Francia, 1896- París, 1966), constituye una cosmología organizada por y en torno al propio Breton. Sus pretensiones revolucionarias -que tiñen todas sus publicaciones, exposiciones y determinaciones- se entienden como la voluntad de subversión general (por medio de la acción) en todos los ámbitos de la vida cotidiana, partiendo de la poesía y el arte hasta alcanzar la ética, la religión y la política. Así, el Surrealismo no es sólo una manifestación artístico-literaria, sino una toma de posición contra los valores tradicionales de la cultura y sociedad burguesas y contra el realismo en arte. Defiende la idea del modelo interior en todo acto creativo, de la otredad, del automatismo absoluto (aplicado a la práctica poética y artística), así como la adopción de métodos meta-artísticos procedentes del psicoanálisis, como la hipnosis, que permiten la liberación de la consciencia humana y la vuelta a estados primitivos y primigenios del pensamiento. Esta exposición se propone la identificación del movimiento surrealista con André Breton a partir de la idea de su estudio, sito en la rue Fontaine de París, desde 1924 hasta 1966, con la pausa de su larga estancia en Estados Unidos (1941-1946). De este modo, no se impone sólo el Breton poeta, también el teórico y sobre todo el coleccionista. Breton articula su discurso pues es a través de su mirada y de la disposición de sus obras en los dos espacios que conforman su estudio (esto es, la configuración de un lugar de lo maravilloso desde la experiencia), donde encuentra las concatenaciones de ideas y manifestaciones plásticas y culturales relativas a un mundo teorizado como “suprarreal” (liberado de una consciencia castradora). En este sentido, Isabelle Monod-Fontaine, en el momento de la muestra conservadora jefe del Centro Georges Pompidou, pregunta retóricamente si Breton “no escribe Le surréalisme et la peinture, entre 1925 y 1927, apoyándose esencialmente en las obras que tiene a la vista”. Se trata pues, de evidenciar las relaciones que existen en la confrontación de dos lenguajes, dos universos: el primitivo y el de la modernidad absoluta, por él deseada y defendida. En sus estanterías la vista se desliza de un objeto a otro estableciendo un recorrido, apelando a las disposiciones secretas y a los choques necesarios, que va de las máscaras de Gabón y de Nueva Guinea a los cuadros de Yves Tanguy, Salvador Dalí y Toyen, a las esculturas de Alberto Giacometti, los objetos surrealistas de Man Ray u Óscar Domínguez y a los fetiches haitianos y tótems de Nueva Inglaterra. Como apunta Dominique Bozo, presidente en el momento de la muestra del Centro Georges Pompidou, “en ese lugar [su estudio] se operó por primera vez la liberación de las artes”. La exposición reivindica el estudio personal de Breton desde la pertinencia de su mirada, como método de aproximación a un mundo artístico regido por leyes distintas a los principios formales y que origina su orden en la propia abundancia y acumulación. André Breton (1896-1966) fue un escritor francés, autor del texto fundacional del surrealismo –en 1924– a partir de las teorías de Freud sobre el inconsciente y de sus propios experimentos con la escritura automática. Previamente, había participado en el dadaísmo, pero rompe con su principal exponente Tristan Tzara.