"Diego Rivera I: Pintura de caballete y pintura"
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"Diego Rivera I: Pintura de caballete y pintura"
Fondo Editorial de la Plástica Mexicana
Primera Edición
México, 1979
209 páginas

Descripción: Ejemplar en muy buenas condiciones, encuadernado en pasta dura. Láminas a color.

Reseña: Diego Rivera es más conocido como el líder de facto del llamado movimiento muralista, que se confunde a menudo con la escuela mexicana de pintura, y menos como pintor de caballete. Las obras de formato pequeño, sobre tela o papel, sin embargo, son a veces más célebres que muchos de los frescos: se han expuesto reiteradas veces, tanto en México como en otros países, fueron reproducidas en numerosas publicaciones. Son consideradas, de alguna manera, como obras menores, extensión de la pintura mural o cuadros realizados por encargo que repiten temas, imágenes y fórmulas aplicadas con maestría en las grandes composiciones de la Secretaria de Educación Pública, de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, del Palacio Nacional en la ciudad de México o del Palacio de Cortés en Cuernavaca, del Instituto de Arte de Detroit. El cubismo, primer movimiento de vanguardia asumido como tal por un grupo mayoritario de artistas europeos, no sólo fue el parteaguas ineludible entre una y otra concepción de la pintura y el arte en general; fue la manifestación más visible de un entusiasmo compartido por una generación. El cubismo se debe comprender como un movimiento pictórico situado en el contexto europeo de principios del siglo XX: no sólo como una expresión pictórica de un grupo (entre los cuales no sólo había pintores, sino poetas, escritores y músicos), que compartía el entusiasmo de su época, sino como una más de estas posibilidades que se abrían en un momento sumamente complejo en el que el hombre sentía que podía regir sus propios destinos. La actitud de Diego Rivera, como pintor europeo vinculado a los movimientos de vanguardia, no puede ser más clara al respecto: consumada su ruptura con los cubistas de Montparnasse, en mayo de 1917, ensaya nuevos estilos, vuelve hacia atrás, hacia Cézanne, Renoir y, finalmente, los pintores prerrenacentistas. Después de la participación en el cubismo, retorna a una pintura, por decirlo de alguna manera, sentimental: retrata a sus amigos más cercanos, describe los paisajes que más lo motivan (algunos, en el sur de Francia y en Italia, porque le recuerdan la naturaleza del país natal). Después del período cubista Rivera sólo encuentra una verdadera definición en el momento en que abandera una ideología socialista, el bolchevismo tan vituperado en los años veinte. Una visión ideológica del mundo le proporciona justificaciones mucho más sólidas, le permite conformar un verdadero sistema pictórico. Entonces Diego Rivera deja de ser un pintor de caballete.

Autor: Diego Rivera (1886-1957)3​ fue un destacado muralista mexicano de ideología comunista, famoso por plasmar obras de alto contenido político y social en edificios públicos. La obra de Diego y de su esposa, la pintora Frida Kahlo, se influyeron mutuamente. Fue creador de diversos murales en distintos puntos del ahora llamado Centro Histórico de Ciudad de México, así como en la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, y en otras ciudades mexicanas (Cuernavaca y Acapulco), norteamericanas y sudamericanas (Buenos Aires, San Francisco, Detroit y Nueva York).