"El asalto a la razón"  GEORG LUKÁCS

"El asalto a la razón" GEORG LUKÁCS

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Los libros del dr Sámano
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"El asalto a la razón. La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler" GEORG LUKÁCS Fondo de Cultura Económica México, 1959 La pieza se encuentra en excelente estado sin daño alguno. Georg Lukács (1885-1971) fue un filósofo marxista y crítico literario húngaro de origen judío. En 1954, el filósofo húngaro Georg Lukács, publicó su libro “Die Zerstörung der Vernunft”, que en castellano fue traducido con el título “El Asalto a la Razón. La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler”. En este texto Lukács demuestra, de manera bastante convincente, como muchas de las escuelas filosóficas que se generaron en Alemania entre los siglos XIX y XX, y que muchas de ellas se hicieron famosas y generaron a su vez otras escuelas en muchos países, y a las que él asocia con el calificativo de “irracionalistas”, fueron preparando, lenta y conscientemente, el paso a lo que sería el culmen irracional del nazismo y sus consecuencias devastadoras. En este texto Lukács no pretende, y lo aclara perfectamente, hacer creer a sus lectores que la filosofía, por sí sola, es responsable exclusiva de la llegada de Hitler al poder y de la decadencia de la sociedad alemana y mundial que permitió el paso a éste y a la locura que se generó con la Segunda Guerra. Sí pretende, y a juicio tiene razón, demostrar que los filósofos que en sus escritos y actos renegaron y atacaron por diferentes causas la razón, la idea de progreso, la ciencia y toda la herencia de la Ilustración, dando paso a filosofías cada vez más bizarras y las ideas más absurdas, tienen una cuota de responsabilidad en la relativa facilidad con la que el nazismo se instaló en la sociedad alemana. Lo que Lukács demuestra a lo largo de su libro es que la filosofía que predominó en la mayor parte del siglo XIX y la parte del XX hasta la llegada del nazismo es que no fue, por ningún motivo, la filosofía de Hegel y Kant, la de Marx o el pensamiento claro de Goethe, sino otra filosofía: una filosofía que en muchos escritos de varios autores pregonó la intuición como conocimiento o incluso como sustitución del conocimiento; una filosofía que más que un ejercicio intelectual de interrogación fue una apologética indirecta del capitalismo; una filosofía que fue una contraposición y una negación de cualquier filosofía o pensamiento dialéctico, al grado de negar la posibilidad de la resolución de un problema, cualquiera, y con ello la imposibilidad de conocer, y todo con el propósito, confesado o no, de escapar de cualquier respuesta positiva. Una filosofía, además, que no se comprometía con nada: ni con la religión, ni con Dios, ni con el pensamiento, ni con la reflexión, con el afán, confesado o no, de obtener seres sometidos en una pasividad social total que sirva a los “iluminados”, sean estos “grandes pensadores” o artífices de la política imperialista alemana. Evidentemente, para tal filosofía, la idea de compromiso social, de responsabilidad de uno con los demás simplemente no era concebible. Y lo que empezaron unos el fascismo lo termina y lo lleva a un plano más alto, con las consecuencias ya por todos sabidas.